Testimonios de “El precio de ser madre”: Carla, 23 años, donante

La reproducción asistida en general y la que usa óvulos de donantes en particular tiene muchas facetas y no se puede ni se debe resumir de forma simplista. La investigación que Júlia Bacardit está llevando a cabo documenta casos de todo tipo, recogiendo testimonios y experiencias muy diversas. Iremos publicando los extractos de algunos de esos testimonios para ilustrar la complejidad moral, económica, social y legal de la cuestión. Debemos tener en cuenta, también, que la situación en España no es como la de otros países; por ejemplo, en Alemania, Noruega y Suiza la donación está prohibida por el riesgo de explotación del cuerpo de la mujer; en Italia y Francia no se permite compensar con dinero a las donantes, más allá de aquellos gastos que puedan justificar. Otros países, como el Reino Unido, Holanda, Bélgica o Nueva Zelanda, no permiten que la donación sea anónima y los nacidos de óvulos de donantes tienen derecho, al alcanzar la mayoría de edad y si quieren, a conocer su origen biológico. En España no hay ninguna de estas restricciones.

Hoy conoceremos el caso de…

Carla, 23 años, donante

Carla ha donado óvulos tres veces:

Tengo 23 años. Soy esteticista, aunque con la crisis de la pandemia de COVID he perdido el trabajo. He donado tres veces, en teoría es el máximo número de veces. La primera fue en 2017. Luego estuve un año sin donar y las otras dos veces fue con seis meses de diferencia. La primera vez también trabajaba de esteticista, la segunda estaba trabajando en un Burger King y la tercera en un área de descanso de una autopista. Doné para ayudar. Pienso que si yo lo necesitara me gustaría que alguien hiciera eso por mí.

Dicen que ser madre te da vida y, si lo deseas y no puedes, creo que tiene que ser muy jodido. Cuando donas te dan una tarjeta con unas palabras escritas por las personas que reciben tus óvulos; la verdad es que te emociona leer estas notas porque te das cuenta de que para ellos este ha sido el único modo de tener hijos. Siento que he hecho bien a alguien.

Este testimonio forma parte de El precio de ser madre, libro fruto de la investigación que Julia Bacardit está llevando a cabo sobre la donación de óvulos y la reproducción asistida. Si quieres apoyar la investigación de Julia, participa en nuestro Verkami.

Testimonios de “El precio de ser madre”: Samanta Villar, madre de gemelos

La reproducción asistida en general y la que usa óvulos de donantes en particular tiene muchas facetas y no se puede ni se debe resumir de forma simplista. La investigación que Júlia Bacardit está llevando a cabo documenta casos de todo tipo, recogiendo testimonios y experiencias muy diversas. Iremos publicando los extractos de algunos de esos testimonios para ilustrar la complejidad moral, económica, social y legal de la cuestión. Debemos tener en cuenta, también, que la situación en España no es como la de otros países; por ejemplo, en Alemania, Noruega y Suiza la donación está prohibida por el riesgo de explotación del cuerpo de la mujer; en Italia y Francia no se permite compensar con dinero a las donantes, más allá de aquellos gastos que puedan justificar. Otros países, como el Reino Unido, Holanda, Bélgica o Nueva Zelanda, no permiten que la donación sea anónima y los nacidos de óvulos de donantes tienen derecho, al alcanzar la mayoría de edad y si quieren, a conocer su origen biológico. En España no hay ninguna de estas restricciones.

Hoy conoceremos el caso de…

Samanta Villar, madre de gemelos

La periodista Samanta Villar es madre de gemelos por ovodonación, y periodista. Ha contado la verdad a sus hijos y está en contra del anonimato en las donaciones

A los hijos hay que contárselo todo. Del mismo modo que les cuento que estuvieron en mi vientre, les cuento que salieron de una ovodonación. Tengo un cuento de una conejita que no tenía semillas y otra conejita le prestó las suyas. Les empiezo a contar que nos prestaron las semillas; lo que no les cuento es que al resto de madres eso no les pasa. Un día lo sabrán.

A ellos les gusta conocer sus orígenes. […] De hecho me gustaría que la donación no fuera anónima. Algún día la ley cambiará; caerá por su propio peso, porque el derecho a conocer tus propios orígenes está incluido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Algún día habrá que llevarlo a los tribunales y ganarlo. No descarto luchar por ello, en el futuro, pero esperaré a que mis hijos sean mayores de edad. Si ellos tienen interés yo les ayudaré, creo que sería interesante conocer a la donante, ver en qué se parecen, ampliar la tribu —puede que no nos entendiéramos y no haría falta que formara parte de nuestras vidas, ¡pero puede que sí! ¿Qué podemos perder? Ella no podría lamentarse por sus hijos porque una cosa es la carga genética y la otra es tener hijos; tener hijos es algo que no tiene que ver con los genes y va mucho más allá.

Este testimonio forma parte de El precio de ser madre, libro fruto de la investigación que Julia Bacardit está llevando a cabo sobre la donación de óvulos y la reproducción asistida. Si quieres apoyar la investigación de Julia, participa en nuestro Verkami.

Testimonios de “El precio de ser madre”: Zaida, donante de óvulos

La reproducción asistida en general y la que usa óvulos de donantes en particular tiene muchas facetas y no se puede ni se debe resumir de forma simplista. La investigación que Júlia Bacardit está llevando a cabo documenta casos de todo tipo, recogiendo testimonios y experiencias muy diversas. Iremos publicando los extractos de algunos de esos testimonios para ilustrar la complejidad moral, económica, social y legal de la cuestión. Debemos tener en cuenta, también, que la situación en España no es como la de otros países; por ejemplo, en Alemania, Noruega y Suiza la donación está prohibida por el riesgo de explotación del cuerpo de la mujer; en Italia y Francia no se permite compensar con dinero a las donantes, más allá de aquellos gastos que puedan justificar. Otros países, como el Reino Unido, Holanda, Bélgica o Nueva Zelanda, no permiten que la donación sea anónima y los nacidos de óvulos de donantes tienen derecho, al alcanzar la mayoría de edad y si quieren, a conocer su origen biológico. En España no hay ninguna de estas restricciones.

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Zaida, 28 años, donante de óvulos

La primera vez tenía 18 años. Cuando salí de la extracción no me dejaban coger la moto, no quieren que conduzcas después de la operación y la anestesia. Salí de la clínica y me vino a buscar una amiga. Cuando pasó el efecto de la anestesia empecé a notar malestar, como de regla, pero no fue gran cosa. El segundo tratamiento fue duro, y creo que es porque yo era mayor: el dolor fue más intenso y la recuperación fue más larga. Esta segunda vez, en el último momento, les dije que no quería. Me dijeron que me pagaban un taxi pero yo no me podía ni mover; me amenazaron con buenas palabras, me decían: por contrato tienes esto y nosotros tal día necesitamos hacerte la extracción. Me dijeron que, pasados ​​dos meses, si perdían los óvulos no me podían pagar nada. Me amenazaron con educación, porque todas son chicas muy simpáticas que trabajan de comerciales. Primero te informan, te dicen que no tienes ningún riesgo pero te piden que firmes documentos asumiendo los riesgos del proceso; te lo pintan como si el riesgo real fuera de menos del 1%. Una conocida murió a raíz de la donación de óvulos: tuvo una hemorragia interna. Uno de cada mil casos, dicen. Era de Barcelona.

Este testimonio forma parte de El precio de ser madre, libro fruto de la investigación que Julia Bacardit está llevando a cabo sobre la donación de óvulos y la reproducción asistida. Si quieres apoyar la investigación de Julia, participa en nuestro Verkami.

Testimonios de “El precio de ser madre”: Gala, madre de dos niñas

La reproducción asistida en general y la que usa óvulos de donantes en particular tiene muchas facetas y no se puede ni se debe resumir de forma simplista. La investigación que Júlia Bacardit está llevando a cabo documenta casos de todo tipo, recogiendo testimonios y experiencias muy diversas. Iremos publicando los extractos de algunos de esos testimonios para ilustrar la complejidad moral, económica, social y legal de la cuestión. Debemos tener en cuenta, también, que la situación en España no es como la de otros países; por ejemplo, en Alemania, Noruega y Suiza la donación está prohibida por el riesgo de explotación del cuerpo de la mujer; en Italia y Francia no se permite compensar con dinero a las donantes, más allá de aquellos gastos que puedan justificar. Otros países, como el Reino Unido, Holanda, Bélgica o Nueva Zelanda, no permiten que la donación sea anónima y los nacidos de óvulos de donantes tienen derecho, al alcanzar la mayoría de edad y si quieren, a conocer su origen biológico. En España no hay ninguna de estas restricciones.

Hoy conoceremos el caso de…

Gala, madre de dos niñas

Gala (no es su nombre real) es madre de dos niñas nacidas de óvulos de dos donantes distintas. No ha querido contárselo a sus hijas. Cuando tenía 35 años decidió que quería ser madre, pero tardó cinco años y tuvo que someterse a ocho intervenciones antes de conseguirlo. Pudo recurrir a los servicios de clínicas privadas porque es funcionaria, maestra de escuela pública, y la mutua le cubría las intervenciones; de lo contrario no se lo hubiera podido costear. La maternidad le ha costado visitas a clínicas, intervenciones, periodos de reposo y listas de espera, y el proceso le ha permitido darse cuenta que la infertilidad es un problema muy frecuente. Me invita a su casa y su salón está provisto de una cocina de juguete, y de peluches de todos los tamaños. Las niñas están en el parque con Jaume, pareja de Gala y su padre biológico.

A mis hijas no les contaré nada. Las he parido yo! Pero la verdad es que alguna amiga me ha recomendado que se lo diga. Me sorprendió mucho, esta amiga mía me advirtió que si alguien que conoce la historia quiere hacerles daño, podrá usar esa información en su contra, si se lo cuenta.

Este testimonio forma parte de El precio de ser madre, libro fruto de la investigación que Julia Bacardit está llevando a cabo sobre la donación de óvulos y la reproducción asistida. Si quieres apoyar la investigación de Julia, participa en nuestro Verkami.

Testimonios de “El precio de ser madre”: Gema, 28 años

La reproducción asistida en general y la que usa óvulos de donantes en particular tiene muchas facetas y no se puede ni se debe resumir de forma simplista. La investigación que Júlia Bacardit está llevando a cabo documenta casos de todo tipo, recogiendo testimonios y experiencias muy diversas. Iremos publicando los extractos de algunos de esos testimonios para ilustrar la complejidad moral, económica, social y legal de la cuestión. Debemos tener en cuenta, también, que la situación en España no es como la de otros países; por ejemplo, en Alemania, Noruega y Suiza la donación está prohibida por el riesgo de explotación del cuerpo de la mujer; en Italia y Francia no se permite compensar con dinero a las donantes, más allá de aquellos gastos que puedan justificar. Otros países, como el Reino Unido, Holanda, Bélgica o Nueva Zelanda, no permiten que la donación sea anónima y los nacidos de óvulos de donantes tienen derecho, al alcanzar la mayoría de edad y si quieren, a conocer su origen biológico. En España no hay ninguna de estas restricciones.

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Gema, 28 años, donante

Gema fue donante de óvulos a los 19 años y hoy, a los 28, es madre de una criatura de pocos meses.

Doné a los 19 años. Antes había intentado donar sangre con mi prima, y la primera vez me mareé y lo pasé mal unos cuantos días. Pese a todo yo quería ayudar a los demás […]. No me importa que se sepa que soy donante. Algunas facciones y características que la criatura nacida de mis óvulos debe tener son mías; pero, si a ese niño no lo he criado yo, no es mi hijo. Si no hubiera podido ser madre [de forma natural] puede que me hubiera quedado con las ganas. Esta cuestión es un poco más íntima, pero creo que si tu cuerpo no está preparado para reproducirte quizás no debas tener hijos. Las personas que recurren a la reproducción asistida disponen de dinero; yo también doné un poco por dinero.

Este testimonio forma parte de El precio de ser madre, libro fruto de la investigación que Julia Bacardit está llevando a cabo sobre la donación de óvulos y la reproducción asistida. Si quieres apoyar la investigación de Julia, participa en nuestro Verkami.